¿Por qué somos personas frustradas?

Somos personas frustradas en el momento que pensamos que es imposible conseguir lo que nos proponemos

Siempre que pensamos en el pasado y nos acordamos de todos esos sueños que no hicimos realidad, nos viene esa sensación de frustración, abofeteando nuestra cara. Somos personas frustradas cuando dejamos de creer en nosotros mismos.

La frustración no solamente nos recuerda los sueños no cumplidos, también nos recuerda que nosotros fuimos incapaces de hacer realidad esos sueños.

Hay personas que dicen, quise eso y no pude conseguirlo, casi llego a la meta, pero no pude, si hubiera hecho esto o lo otro, no estaría aquí lamentándome, si lo hubiera hecho o hubiera logrado. El gran error que cometen esas personas es que hablan como si estuvieran ahora muertas, como si todavía no pudieran rescatar esos sueños que se les escaparon de las manos.

Muchos dirán que ha pasado tiempo, que las circunstancias han cambiado o que son mas viejos, porque se esconden detrás de esa excusa, pero lo cierto es que aunque las circunstancias o la vida hayan cambiado y incluso los sueños hayan cambiado algo, las oportunidades seguirán vivas mientras nosotros tengamos la capacidad de verlas.

Hay una vida intensa a nuestro alrededor, hay una vida dispuesta a darnos todo lo que deseemos, siempre ha estado allí, en los malos y buenos momentos, cuando hemos estado en la gloria o en el suelo, solamente nuestra incapacidad de ver ese derroche creativo, ha hecho que seamos esas personas que siempre miran tristemente al pasado, mientras se nos escapa la joya del presente.

La frustración es una mentira mas que nos inventamos en nuestra vida, otra palabra mas donde escondernos para no ir detrás de nuestros sueños y no sudar por ellos, pero si quitamos la palabra frustración, queda la verdad, la verdad de que esos sueños nunca murieron, sino que los matamos en el momento que  perdimos la fe de cumplirlos.

somos personas frustradas

 

¿Cual es el antídoto contra la tristeza?

 

El antídoto contra la tristeza esta en sacar provecho de ella, para luego dejarla marchar

La tristeza inunda la vida de muchas personas, haciendo que las personas se arrastren por la vida, en vez de vivirla, la tristeza es algo natural de vez en cuando, pero se convierte en antinatural cuando se acaba apoderando de nuestras vidas.

Cuando pasa algo lamentable en nuestra vida, no podemos ignorar a esa tristeza que se apodera de nosotros y forzar un estado de animo positivo, cuando no lo sentimos por dentro. Debemos dejar que la tristeza fluya en nuestro interior y expresarla con desahogos y con llantos, de lo contrario, sentiremos una molesta presión constante en nuestro interior.

Después de lamentarnos y de llorar, debemos de sacar beneficio de esa tristeza, en la vida debemos de sacar provecho y jugo de todo lo que se nos ponga por delante, para así lograr que toda situación negativa o positiva sea beneficiosa para nosotros.

En este caso, la tristeza nos puede dar el beneficio de hacernos personas mas sensibles, algo que nos hará entender mas al mundo y a las personas que nos rodean, la tristeza nos hace mas humano, y es ese el el fruto que debemos de coger de la tristeza.

La sensibilidad se nos pierde muchas veces cuando las cosas nos van perfectamente bien, la tristeza vuelve a nuestra vida para que recuperemos esa sensibilidad que perdimos cuando la sociedad nos dio su visto bueno.

No hay nada mas profundo y enriquecedor que ponerse en el lugar de los demás, algo que requiere de sensibilidad, una sensibilidad que fácilmente se desarrolla en la tristeza.

Después de coger los frutos de la tristeza y de haber llorado lo que teníamos que llorar, asumimos a la tristeza como un paso mas de nuestra vida, un paso de aprendizaje y de enriquecimiento, porque hemos tenido una actitud abierta a esa tristeza.

Llevándonos de la tristeza sus buenos frutos, debemos de dejarla atrás, aunque llevemos con nosotros el tesoro que nos ofreció, ahora somos mejores personas, pero hemos decidido no conformarnos con la tristeza, queremos que nuestra vida este llena de emociones y vivencias enriquecedoras, que nos dejaran lo mejor de ellas, pero nunca dejaremos que sean las dueñas de nuestra vida.

el antídoto contra la tristeza

Cómo reflexionar sobre el sentido de nuestra vida

Reflexionar sobre el sentido de nuestra vida es el primer paso para mejorar nuestra vida

Las personas actuamos en la vida guiados por nuestros propios pensamientos, pero pocas veces nos paramos a reflexionar sobre estos pensamientos que nos llevan a actuar como actuamos. Reflexionar sobre el sentido de nuestra vida es el comienzo de la transformación a la vida que realmente queremos.

Cuando nos paramos a reflexionar, podemos llevarnos increíbles sorpresas, como que llevamos mucho tiempo haciendo repetidamente algo que no nos lleva a ninguna parte, y es allí donde debemos de pararnos, en ese pensamiento al que hemos hecho siempre caso, sin tener ningún fundamento.

Tantas veces que nos sentimos faltos de energía y no sabemos que muchas veces derrochamos energía en ser esclavos de pensamientos no constructivos o faltos de fundamento, moviéndonos al son de esos falsos pensamientos.

Esta es la gran razón del porque tenemos que pararnos a reflexionar sobre nuestra vida, pararnos a reflexionar sobre todo lo que hacemos o decimos desde que nos levantamos hasta que nos acostarnos.

Si cada día es igual que el anterior, nos debemos de preguntar porque hemos hecho que nuestra vida sea una repetición o copias de días iguales, que pensamientos nos ha llevado a pensar que nuestra vida a de ser tan rutinaria y falta de esa creatividad que puede despertar nuestros sentidos.

Poner en nuestras manos esos pensamientos que nos llevan a actuar de esa manera limitada en nuestra vida, y analizarlos, hasta el punto de ver lo absurdos que son, para acabarlos echando en la papelera, y así impedir que nuestra vida siga guiada por  pensamiento absurdos, es un gran paso en nuestra vida.

Nos debemos de preguntar y hacer una lista de las cosas que hacemos absurdamente durante la semana, esas cosas que solo hacemos por agradar, quedar bien, esas cosas que hacemos por miedo o temor o esas otras cosas que hacemos porque queremos darle sentido a nuestra vía, aunque no disfrutemos haciéndolas.

Reflexionar, es buscar sentido a nuestra vida, y una manera de buscar el sentido de nuestra vida es expresar ese sentido en el día a día y en las cosas que hacemos, por eso debemos de guiar nuestro día a día a sentirnos vivos y a sentir que vamos a alguna parte.

Rellenar los días con cosas absurdas, no nos hace estar mas vivos, solamente nos quita tiempo para pararnos con nosotros mismos, para preguntar a nuestro interior lo que realmente quiere hacer en la vida.

reflexionar sobre el sentido de nuestra vida

 

 

Cómo superar nuestro complejo de inferioridad

Para superar nuestro complejo de inferioridad, debemos de enfocar la admiración a nosotros mismos

Es fácil sentir complejo de inferioridad en un mundo tan competitivo, donde las personas buscan obsesivamente la perfección, y al parecer algunos parecen tener en sus manos el secreto de tal perfección. Pero podemos superar nuestro complejo de inferioridad, buscando la grandeza en nuestro interior.

Para empezar a eliminar ese complejo de inferioridad, debemos de dejar de fijarnos en esas virtudes de los demás que tanto nos intimidan, para empezar a buscar las nuestras propias, si no somos capaces de ver nuestras virtudes, esas virtudes jamas crecerán ni serán expresadas al exterior.

Muchos de nosotros hemos plantado en nuestra mente una semilla negativa, ese pensamiento que nos dice que somos inferiores o que jamas haremos algo importante o seremos importantes, hemos regado esa semilla que ha ido creciendo hasta hacerla una creencia fuerte y firme en nuestras vidas.

Durante ese tiempo que estuvimos regando esa mala hierba, no nos ocupemos de una  semilla especial que venia en nuestro interior cuando nacimos, una semilla que siempre necesito de nuestra atención para que creciera, esa semilla es la semilla de las virtudes, ignorada por nosotros y por los que nunca creyeron en nosotros.

Hemos de buscar esa semilla, hemos de buscar esas virtudes y creer en ellas, ese es el camino para que dejemos de ser pequeños ante los que si que han creído en sus virtudes, y antes los otros, los que se creen mas grandes, porque tienen mas ego.

No hay nadie mejor que nadie, pero si que hay únicos y únicos, cuando sabemos esa verdad, buscamos en nosotros esa pequeña pieza de puzzle, deseosos de que encaje en el lugar del mundo indicado, esa pequeña y humilde pieza, es la que nos hace  grandes.

Nuestras miradas hipnotizadas a la grandeza de los demás, bien podrían ir a nuestra propia grandeza, si fuéramos capaces de creer en ella.

 superar nuestro complejo de inferioridad

Cómo respirar, cuando nos asfixian con la presión

Para respirar cuando nos asfixian con la presión, debemos de cortar ese vinculo de presión

Vivimos en un mundo de presión, en el que muchos quieren producir a cualquier precio, de tal manera que se pasa por alto los sentimientos de la persona que produce y de la calidad de lo que se produce, rompiendo así toda creatividad.

Es cierto que hay momentos en los que requieren mas de nosotros, pero nosotros debemos de saber donde esta el limite, hasta que punto nos esta perjudicando esta presión. Nunca debemos de sacrificar nuestro estado físico y mental, por estar a la altura de cualquier presión, venga de donde venga.

Para poder deshacernos de la presión que estamos viviendo, sea en el trabajo, en nuestra casa o en otro aspecto de nuestra vida, es analizar de donde proviene esa presión.

Obviamente sabemos que esa presión viene de personas con las que interactuamos en nuestra vida, jefes, familia, pareja y incluso amistades. Pero la pregunta que nos tenemos que hacer, es de que parte de esas personas viene esa presión que nos perjudica.

Una cosa muy distinta es que por situaciones de la vida, esa persona nos este presionando porque requiera algo de nosotros importante (en ese caso hay que decirle a esa persona que afloje), para hacer algo puntual en esos momentos y otra cosa distinta es que sea el egoísmo de esa persona lo que haga  que ejerza presión constante sobre nosotros.

Cuando sabemos captar que esas personas en realidad nos están presionando desde su ego, que nos están exigiendo un esfuerzo para calmar sus ansias de caprichos y que están haciendo de nosotros un títere, debemos de cortar ese vinculo de presión.

Cuando ves que esas personas te están presionando, perjudicándote psicológicamente y físicamente, para conseguir algo que realmente no es mas importante que tu salud, hay que cortar ese vinculo de presión.

Aunque algunas personas utilicen la presión con otras personas para que den un buen paso en la vida, por su bien, en general, la presión hace que las personas actúen como robots, dejan de ser ellas mismas, para ponerse bajo las ordenes de esa clase de manipulación.

Todo lo que produzcan las personas bajo presión egoísta, estará falto de belleza, ya que no lo habrán creado desde su creatividad, sino que desde su sumisión o esclavitud. La esclavitud que se vive ahora en muchos sitios del mundo, esta perfumada y maquillada, pero a su manera, es esclavitud.

La presión constante hace que no respiremos profundamente, que no tengamos momentos y espacios para reflexionar si vamos por buen camino, hace que no actuemos desde nuestra esencia, sino que actuemos desde la manipulación de otras personas.

Las personas que tienden a presionar egoístamente, lamentablemente tienen intereses propios que no tienen que ver con tu bienestar, o mejor dicho, poco les interesa tu bienestar, mientras produzcas lo que ellos quieren.

Nuestra relación con los demás, siempre ha de ser un triunfo de las dos partes, jamas permitas que en una relación en la que interactúas, la otra persona este repleta de energía a costa de absorber la tuya propia, ni al contrario.

Los auténticos proyectos en la vida, se hacen con personas, no a costa de las personas, es mucho mejor dar dos pasos en la vida con la conciencia tranquila, que caminar miles de kilómetros, pisando a las personas que encontramos por el camino.

respirar, cuando nos asfixian con la presión

 

Cómo evitar que nos rompan el corazón

Para evitar que nos rompan el corazón, debemos de empezar a ser dueños de el

En realidad hay pocas cosas tan fuertes como el corazón, es capaz de romperse en pedacitos, para después milagrosamente recomponerse y hacerse mas grande y mas fuerte. Para evitar que nos rompan el corazón, debemos de empezar a ser conscientes de que ese corazón nos pertenece a nosotros y a nadie mas.

El problema de las personas a las que siempre rompen el corazón, una y otra vez, no esta en las personas que les rompen el corazón ni en la mala suerte, sino que el problema esta en que ellas venden su corazón a cualquier precio.

Nuestro corazón es nuestro, no es de nadie mas, no tiene precio, por ello jamas debemos de entregar nuestro corazón a nadie.

Nuestro corazón ha de estar en nuestro poder, y lo que debemos de entregar a los demás es el amor que fabrica nuestro corazón, jamas el corazón en si, es absurdo dar a los demás la fuente, cuando podemos dar el agua.

Jamas nadie nos romperá nuestro corazón, cuando esta en nuestro autentico poder, quizás puedan rechazar el amor que les damos, pero mientras nuestro corazón nos pertenezca, jamas caerá al suelo, jamas se romperá.

No somos egoístas por no sacrificarnos por amor, solamente somos inteligentes y no ignorantes, ya que aunque quede bien en las canciones, sacrificar el corazón, lo cierto es que la vida real es otra cosa, en esta vida real que estamos viviendo, necesitamos un corazón fuerte, sano, grande y que produzca amor, bajo nuestro poder.

No vamos a amar más, porque nos sacrifiquemos, sino que vamos a amar mas, si somos personas enteras, capaces de producir desde nuestro interior los sentimientos que transmitiremos a los que son capaces de apreciar lo que les estamos dando, sin necesidad de extirparnos nada mas.

evitar que nos rompan el corazón

 

Cómo vencer la impaciencia en un mundo con prisas

Vencer la impaciencia es el camino para empezar a disfrutar cada momento de la vida

La impaciencia es una desvalorización del presente, somos impacientes porque no somos capaces de valorar lo que nos rodea ahora mismo, que es lo mismo que decir que no somos capaces de disfrutar de la vida, ya que tenemos la mente en el futuro.

La idea que muchos tenemos, es que solamente merecen la pena los momentos en los que conseguimos medallas, despreciando en cambio, esos momentos únicos que nos llevan a ganar esas medallas.

Pero en cambio, no es el momento de recibir el premio, el que nos hace mas grandes, sino que el camino hacia ese ansiado premio.

La conciencia de que cada momento de nuestra vida es un paso glorioso a la grandeza, nos hará ser consciente de la vida intensa que hay en nuestro alrededor, indiferentemente de la situación en la que estemos.

Muchas personas se han decepcionado cuando ha llegado ese momento que tanto ansiaban, se han dado cuenta de que en sus mentes habían engrandecido ese momento, mientras despreciaban el momento presente que tanto les ofrecía.

La vida de muchas personas esta llena de impaciencia, porque hemos construido una sociedad que solo quiere resultados, hasta el punto de que no le importa como se han conseguido esos  resultados. Los resultados no son nada, si en el camino hacia ellos, no hemos disfrutado del camino siendo nosotros mismos.

El secreto para deshacerse de la impaciencia, es reconocer la recompensa que nos da cada momento, no solamente la del final del camino, sino esas recompensas que nos trae cada momento de nuestra vida.

Cada paso que damos es diferente al anterior, cada paso que damos bien dado, nos hace mejores personas. La satisfacción de superarnos en cada paso que damos, llenaran nuestras ansias y impaciencia.

vencer la impaciencia

Cómo impedir que el miedo dirija nuestra vida

Podemos impedir que el miedo dirija nuestra vida, abriendo nuestros sentidos

El miedo guiá la vida de muchos, vidas construidas con el temor de que pase esto o lo otro. Tarde o temprano, todos hemos de morir, pero muchos se han construido ya un ataúd y se han metido  en el para estar muertos de por vida, han preferido la seguridad, en vez de vivir sus sueños.

Desde muy pequeños los adultos nos dicen, ten cuidado con esto, no hagas lo otro, no se te ocurra hacer esto, porque sino pasara esto o lo otro, si lo haces, vendrá el hombre del saco y te llevara o vendrá el coco y te comerá.

Todas esas inquietantes palabras de esos adultos miedosos, se nos quedan grabadas como pequeños traumas que se convertirán en falsos guiás de nuestra vida adulta, por ello, estudiamos una carrera segura, hacemos cosas seguras y somos muy maduros y correctos, aunque nuestro corazón no sienta.

Debemos de reflexionar, quedarnos a solas y hablar con nosotros mismos, preguntándonos por lo que realmente nos esta guiando en esta vida, si nos estamos guiando por esos miedos o realmente estamos usando guiás auténticos.

Si realmente estamos guiándonos por el miedo, seguramente ese miedo nos ha impedido escuchar y sentir nuestros verdaderos guiás, esos que surgen de nuestra esencia y nos dan la autenticidad como personas, haciéndonos únicos.

Cuando estamos guiados por el miedo, es como si estuviéramos sordos, ciegos, mudos y sin sentido del tacto, somos incapaces de sentir y experimentar con nuestra verdad interna, porque le hemos dado el poder al miedo, dejándole que conduzca nuestras vidas.

Si la vida que estamos viviendo, no es la vida que deseamos, ni de lejos, si cuando hacemos las cosas, las hacemos porque hay que hacerlas, no porque sentimos que hay que hacerlas o si nos falta constantemente energía positiva, pueden ser señales de que  nuestra vida se ha fabricado a semejanza del miedo.

Para dejar que el miedo deje de guiarnos, debemos de expandir terreno y comenzar ha hacer pequeñas cosas, porque si, porque nos apetece, porque lo hemos soñado o porque simplemente nos da buena energía. Salirnos de ese pequeño castillo con murallas que hemos construido, para expandir nuestros sentidos, y guiarnos por ellos, no por el miedo.

Empezar a dar la bienvenida a las cosas nuevas y cambios en la vida, es también un buen ejercicio, no solamente para romper con el miedo, sino para que nuestros verdaderos guiás nos conduzcan a nuestros sueños mas profundos.

impedir que el miedo dirija nuestra vida

 

Cómo dejar de envidiar, para ser envidiados

La envidia nos desviá de nuestros propósitos, y desvalora nuestras capacidades

La envidia puede ser un autentico tormento para cualquier persona, ya que hace que la persona que envidia, deje de enfocarse en su propia vida, para enfocarse en la vida de otros, de una  forma negativa.

Cuando se habla de personas envidiosas, se suele hablar de ellas como personas penosas que tienen mala suerte, porque no han podido y no van a poder conseguir lo que tienen esas personas a las que envidian, pero eso es una gran mentira, todos, sin excluir a nadie, tienen la capacidad de conseguir lo que se propongan.

Para empezar a dejar de estar envenenados por esa envidia, debemos de meternos en la cabeza que tenemos la capacidad de conseguir lo que nos propongamos, incluso si nos lo proponemos, podemos tener mas que esas personas a las que envidiamos.

Eso quiere decir que nos tenemos que quitar esa idea o etiqueta de que una persona con envidia, es una persona patética sin suerte que no le queda mas remedio que envidiar. La realidad es que una persona que envidia, es una persona que tiene un mal enfoque de la vida, esa persona se concentra en envidiar, en vez de concentrarse en conseguir lo que tanto desea.

Otro error que cometemos es pensar que porque una persona lo tiene todo, es razón suficiente para envidiarla, entonces no estamos envidiando las aptitudes y talentos de esa persona, que es lo importante, sino que estamos envidiando la parte superficial de la persona, que es lo que tiene externamente.

La envidia tiene unas raíces y bases tan superficiales, que somos capaces de envidiar a un ogro, solo porque ese ogro tiene un imperio, aunque construyera ese imperio explotando a la gente. Esto demuestra la falsedad de la envidia y la desenmascara.

No nos podemos deshacer de la envidia de un día para otro, pero si que podemos sacarle provecho. Cuando vemos a alguien que ha conseguido algo limpiamente, lo ha conseguido con unas aptitudes, aptitudes que nosotros también podemos desarrollar, aprendiendo de esta persona.

dejar de envidiar, para ser envidiados

Cómo ser dueños de nosotros mismos

Para ser dueños de nosotros mismos, debemos de impedir que el pasado nos siga condicionando

Muchas personas andamos por la vida al servicio de las personas, del trabajo, de las modas y de la sociedad, vamos de un lado para otro como auténticos zombis, intentando siempre estar a la altura de todo, pero nunca nos preguntamos si lo que nos rodea esta a la altura de nosotros.

Dejamos de ser nosotros mismos o dejamos de ser dueños de nosotros mismos, en el momento en el que nos ponemos a disposición de los prototipos que esta sociedad crea, pero nos debemos de preguntar si merece la pena estar a la altura de todo, si nosotros no nos sentimos vivos.

Para ser dueño de nosotros, primero debemos de empezar a desvincularnos de esos dueños que nos tienen agarrados, esos papeles que querían nuestros padres que interpretáramos cuando fuéramos adultos, esa vida que hemos construido acorde con la sociedad superficial y esos trabajos que consumen nuestra energía, porque no nos dejan ser creativos.

Debemos de empezar a preguntarnos que es lo que queremos en esta vida, no lo que quieren otros en nuestra vida, las respuestas llegaran tarde o temprano y en cualquier momento.

Todos nacemos con creatividad en nuestro interior, no es cierto que no haya personas creativas, solamente hay personas que dejaron morir su creatividad, porque prefirieron estar acorde con una sociedad superficial.

Lo cierto es que, en que en algún momento de nuestra vida matemos a esa creatividad, esa creatividad  intenta renacer constantemente, siempre esta dándonos pequeños toques, avisando de que quiere ser expulsada al exterior.

ser dueños de nosotros mismos