Cómo fortalecer nuestra esperanza para llenar nuestra vida de significado

CompartirShare on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someoneShare on Reddit0

 fortalecer nuestra esperanza

Dicen que lo último que se ha de perder es la esperanza, pero lo cierto es que a veces cuando las cosas de la vida no se han puesto a tu favor es fácil que lo primero que pierdas sea la esperanza.

La vida parece comunicarse con nosotros como si fuera una prueba constante en la que a veces no nos deja ni relajarnos, pero lo cierto es que si perdemos la esperanza, también perdemos esa gran fuerza que nos hace continuar hasta el final.

La fe es esa fuerza que nos hace grandes en los peores momentos, porque su sabiduría nos hace saber que estamos en un tramo de camino difícil donde creceremos como personas y que en todo ese camino habrá tristezas, alegrías, emociones intensas y que dejaremos atrás personas, pero vendrán otras nuevas.

La fe es esa certeza que nos hace saber que si estamos donde estamos y por muy oscuro que sea, es porque hay detrás un gran sentido que hace que ese tramo del camino no sea tan doloroso.

 

¿Por que perdemos la fe en la vida?

Son muchas las personas que crecen pensando que la vida ha de ser perfecta y que las cosas que deseamos de alguna manera tienen que caer del cielo, pero lo cierto es que ese es un engaño que la sociedad nos hace creer, porque ni nosotros somos perfectos, ni la vida es un camino de rosas.

Si hubiéramos crecido asimilando que detrás de los sueños hay una lucha continua por conseguirlos, que caeríamos muchas veces y que la vida nos iba a dar ciertas sorpresas que no nos iban a gustar, no nos hubiéramos desanimado la primera vez que hubieran salido mal las cosas.

También cuando vemos que otras personas tienen mejor suerte que nosotros, nos lamentamos, pero no sabemos entender que en esta vida cada persona tiene un camino de aprendizaje diferente que de alguna manera tenemos que aprender a amar.

Cualquiera hubiera dicho que la oscuridad es negativa, pero lo cierto es que la noche también es oscura, pero su misterio la hace tener una belleza intensa y lo mismo deberíamos de pensar de nuestro camino, aunque rocoso y oscuro es un camino que se abre ante nosotros llevándonos a algún lugar que nos sorprenderá y maravillara.

 

Tenemos que aprender a amar nuestro camino particular e individual

Si miras hacia atrás te puedes acordar de esos momentos difíciles de tu vida y de como los odiaste, pero sin embargo ahora de alguna manera te puedes mirar al espejo sintiéndote orgulloso de ti mismo, y quizás ese logro se deba a esos momentos difíciles que te hicieron aprender y te hicieron grande.

En realidad tienes que darle gracias a la vida por ser como eres, porque te ha puesto a prueba y te ha hecho más fuerte y más sabio y eso es suficiente para que ames tu camino en vez de estar detestando continuamente la mala suerte que tienes.

Cuando comienzas a ver que tu destino no está en contra tuyo sino que a favor de tu crecimiento, cada mañana te levantas agradecido por la vida, porque sabes que tienes la gran suerte de tener una vida por delante que va a sacar lo mejor de ti, mientras sigues tus sueños.

Sentirse agradecido por la vida continuamente, hace que te pares a disfrutar cada momento como si se tratara de un tesoro y hace que tu mente se abra a ver más posibilidades y oportunidades que antes no podías ver.

 

Disfrutar de cada momento destruye la falta de fe

La impaciencia se ha apoderado del ser humano, siempre siendo preso de las prisas por ver resultados inmediatos, y es esa misma impaciencia la que nos hace pensar que nunca llegaremos a donde queramos.

Pero si las personas aprendiéramos a disfrutar de casa momento de la vida, viviendo intensamente cada paso que diéramos hacia nuestros proyectos, la perdida de fe dejaría de ser un problema porque ya no tendríamos las ansias que la despiertan.

Ya tenemos ahora en nuestra vida muchas cosas que no valoramos y que podemos disfrutar, si realmente las valoramos y las agradecemos, no estaremos tan pendientes de un futuro que nos inquieta.

Cuando dejamos de tener fe en la vida, es porque hemos dejado de estar en el presente y nos hemos convertido en personas apresuradas, pero cuando comenzamos a valorar lo que ya tenemos, comenzamos a sentirnos satisfechos caminando hacia una mejora de nuestra vida.

 fortalecer nuestra esperanza

Buscar sentido a nuestra vida hace que se despierte nuestra fe

La falta de sentido en nuestra vida nos hace ser personas sin rumbo alguno, eso es algo que despierta en nuestro interior la falta de fe, pero todo cambia cuando damos un significado a nuestra vida.

Todas las personas tenemos un talento oculto que mostrar al mundo en forma de una misión personal que siempre estará enfocada a ayudar a que el mundo sea mejor, y aunque muchos no hayan encontrado su camino, lo cierto es que ahora tienen la misión de descubrirlo.

Cuando llenamos nuestra vida de sentido y nos proponemos mejorar el mundo con algunas de nuestras acciones, por muy diminutas que sean, eso va a hacer que nuestra vida tenga significado y nos llenemos de fe porque en nuestro interior ha nacido la buena intención, esa que esperamos que los demás tengan con nosotros.

Nuestra propia acción y movimiento que nos dirige a mejorar el mundo o nuestra vida, por muy diminuto que sea, hace no solo que nosotros nos llenemos de energía positiva sino que los que nos rodean se contagien con ella, y eso es suficiente para que la fe pueda despertar en nosotros.

 

Hacernos dueños de nuestra vida abre nuestra esperanza

Cuando nos lamentamos por nuestra mala suerte y tememos que vayamos a estar en manos de un destino injusto, nos olvidamos de que muchas veces tenemos en nuestro interior las herramientas para cambiar nuestro rumbo.

La sociedad nos ha criado haciéndonos pensar que nosotros no tenemos el poder sobre muchas cosas, pero lo cierto es que tenemos mucho más poder del que pensamos.

Si profundizáramos en nuestro interior de vez en cuando y viéramos todo ese talento que no hemos explotado, seriamos conscientes de que muchas veces podríamos haber cambiado las cosas a mejor.

Cuando hablamos de tener esperanza o no, deberíamos hablar más de si creemos en nuestra voluntad de despertar y hacernos dueños de nuestra vida, en vez de hablar tanto de si el destino será bueno o malo con nosotros.

 

Producir cosas positivas en nuestra vida hace que no dependamos de la esperanza para sentirnos bien

Somos seres constructores y creadores por naturaleza, si nos los proponemos podemos levantarnos por la mañana con la misión de hacer un mundo mejor y aunque no podamos cambiar el mundo, si que podemos hacer sonreír a una persona, y eso es un pequeño milagro de la vida.

No tenemos que esperar a que nuestro proyecto termine o a que la vida nos sonría para ser felices, basta simplemente proponernos ser nosotros mismos con la intención de conectar positivamente con los demás.

Puede llegar un momento en el que no necesitemos tener esperanza o no para sentirnos aliviados y baste simplemente tener la voluntad de hacer pequeñas cosas durante el día que nos llene de alegría a nosotros y a los demás.

¿Esperar y esperar a que? Tenemos ya una vida rebosante solamente levantarnos de la cama, deseosa de que hagamos algo creativo y positivo con ella, en vez de estar ansiosos por un futuro que nunca llega.

 

 

 

 

CompartirShare on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someoneShare on Reddit0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas HTML y atributos:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>