Por qué deberíamos de defender y creer en nuestra manera de ser hasta la muerte

 

Todo marcha bien y todo es perfecto cuando somos como los demás quieren que seamos, cuando les damos lo que quieren y no salimos de la linea recta que ellos marcan, pero cuando nos salimos de esa linea, cuando nos revelamos y nos torcemos, ya no hay un sitio para nosotros en el mundo perfecto creado por los demás.

Pero en el momento en el que nos vemos entre esos dos caminos, el seguir la linea recta y perfecta o  torcernos hacia donde nos plazca, debemos de pensar egoístamente pero sanamente en nosotros, porque si seguimos el camino torcido, nos vamos a quitar un increíble peso de nuestras espaldas.

Nunca deberíamos creer que realmente somos bichos raros porque somos diferentes y los demas nos lo dicen, porque aunque ellos sean muchos mas y nosotros seamos menos, lo cierto es que la ignorancia esta en las masas y es como una enfermedad pegajosa que se pega unos a otros.

Torciéndonos en el camino no solamente nos quitamos un gran peso de encima, sino que en nuestro interior nos invade una cosa que se llama libertad, y no deberíamos de morir sin sentir aunque sea un minuto esa sensación.

Cuando nos desviamos del camino perfecto para los demás, sin que nadie nos diga nada, ya las miradas hablan por si solas, y nosotros deberíamos estar celebrando no estar en ese lado perfecto y correcto y mirando de esa arrogante manera, deberíamos estar celebrando ser auténticos y no perfectos.

Si algún día ese mundo perfecto creado por otros nos acoge y nosotros queremos sacar provecho de ese mundo superficial, nunca deberíamos de olvidar  quienes somos realmente, nunca deberíamos de olvidar que cuando caímos y fuimos diferentes, ese mundo no nos acogió, porque quizás detrás de ese rechazo había miedo a tanta grandeza y tanta autenticidad.

 creer en nuestra manera de ser

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