La autocrítica no constructiva nos absorbe diariamente

 

Un combate constante con nosotros mismos es lo que tenemos a menudo muchos de nosotros, solemos echar las culpas de nuestra energía consumida a lo que nos rodea, pero lo cierto es que aunque algunas cosas de la vida que nos rodean nos pueden atizar fuerte, ninguna nos puede atizar tan penetrantemente y profundamente como lo hacemos nosotros mismos.

Demasiado autocríticos con nosotros mismos, muchos de nosotros nos repetimos lo mal que hacemos las cosas y lo poco lejos que hemos llegado, un lenguaje interno nos recuerda lo poco osados que somos y el poco talento que tenemos, ese lenguaje nos gana la batalla diaria a nosotros mismos.

Solamente hay una manera de ganar el combate a esa criatura que hemos alimentado desde hace tiempo, un buen puñetazo, pero no uno cualquiera, sino que uno preciso que acabe noqueando esa criatura que absorbe nuestra energía, a esa criatura de autocrítica no constructiva, solamente la podemos ganar mostrándole nuestras mejores cartas, nuestro talento, solamente así se debilitara.

Enfocarnos en lo que hacemos mal, es dar fuerza y grandeza a nuestros defectos, y eso hace que en nuestra mente no haya espacio para visualizar todo lo talentoso que hacemos diariamente.

Las debilidades están allí, ya lo sabes ¿pero donde están tus fortalezas?. No lo sabes porque no las has buscado, porque estas muy entretenido viendo tus debilidades.

la autocritica no constructiva

 

 

Justificar nuestros errores es un gran error

No somos el error sino la persona que comete el error

Gastamos demasiado tiempo y energía dando explicaciones de nuestros actos a los demás, nos olvidamos acaso que son actos nuestros y no de los demás. Cuando cometemos un error intentamos justificarnos, pero que absurdo es justificar un error, cuando simplemente un error es lo que es, un error sin mas.

Escondernos detrás de una excusa no nos va a hacer crecer, en cambio simplemente desnudarnos y aceptar que hemos cometido un error, es el comienzo de la autentica madurez, ya que no es mas maduro quien menos errores comete, sino quien los ve como algo natural y aprende de ellos.

Cuando cometemos un error y nos rodeamos de jueces, deberíamos de callar y no defendernos ante ellos, porque no merecen una explicación de nosotros unos jueces que nos juzgan por una caída, cuando saben que por auténticos hechos, somos buenos caminantes.

Si en el fondo sabes que vas por buen camino, te vas a dormir tranquilo a la cama y sientes tus valores dentro de ti, deja pues que eso sea tu defensa, deja que los echos por si solos te defiendan, sin que tengas que abrir la boca.

Solamente las mentes negativas ven lo peor de ti y olvidan lo mejor de ti, y por mucho que intentes justificarte ante ellas, seguirán siendo oscuras.

nuestros errores